sábado, 3 de enero de 2009

PARA SANAR CUERPO Y ALMA...

2 comentarios:

jechucu dijo...

Hola amigos, es un gusto poder saludarles, mi nombre es Jesus, vivo en Lima-Perú. Acabo de leer TERAPIA PSICOENERGÉTICA REIKI, y me parece estupenda todas la cosas y formas de como encontrar la sanacion a traves de esta terapia. Realmente quisiera yo saber como acceder a esta terapia puesto de que hace ya mucho tiempo vengo padeciendo de un estado de salud muy resquebrajado; constantes dolores de cabeza, mucha ansiedad,bastante estados de alteraciones de orden organicos, asi como tambien en algunos casos de una sensacion de palpitar acelarado del corazon y bueno, todo esto me hace sentir mal tanto animica como espiritualmente.
La verdad es que hasta ahora no he podido encontrar esa tranquilidad que necesito para mi y por ende para los mios (tengo mi esposa, padres y dos niños pequeños aun)que necesitan mucho de mi.
Quisiera saber si existe alguna forma de saber que puedo contar o como puedo hacer para acceder a esta terapia.
Les agradezco de antemano y de verdad muchas gracias, pues me hacen ver de que aun puedo contar con una solucion a mis problemas de salud. estare a la espera de sus cominicaciones. Hasta pronto.

Anónimo dijo...

Hola, mi nombre es Nelly, solicito vuestra ayuda, hace un año que me separé y desde entonces estamos mi actual pareja y yo siendo victimas de malos tratos por parte de mi anterior pareja que es muy violenta e irreflexiva.Estamos muy atemorizados porque nuestras vidas ha sido amenzada en repetidas ocasiones. Estamos aqui, para aprender a amarnos los unos a los otros, la mejor ooción es la comprensión, el amor incondiconal y el perdón, pero hay veces en la vida que surgen nudos energeticos de vidas pasadas, que resurgen y vuelven a enfrentarnos a viejas enemistades, rencores, odios. En definitiva, nudos energeticos que precisan ser disueltos y aunque como terapeuta reiki practicante que soy, confieso mi imposibilidad de efectuar dicha liberación y armonización, yo sola. Gracias por vuestro servicio incondiconal de amor hacia esta parte de vida. Que Dios os lo recompense acrecentado. Gracias.